Mostrando las entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de febrero de 2018

Creepypasta: Fallout - Presentación Especial




La estación de radio de Lone Wolf, en Fallout New Vegas, es un remolque abandonado a la mitad del vasto mundo explorable; pero no siempre fue así. Originalmente, alojaría a un personaje mucho más sádico y depravado que cualquier otro aparecido en la franquicia de videojuegos.

Se había pensado para emitir una señal de radio que él mismo conduciría, despotricando desvaríos de locura en intervalos impredecibles a lo largo del día; hasta las once de la noche, cuando la estación saldría del aire. Lone Wolf regresaría al punto de las tres de la mañana, con un niño. Un niño diferente sería la atracción principal de cada noche, a la que el conductor le diría: Todos se han ido, estás solo, deja que termine, antes de asesinarlo, en vivo.

Escuchar la transimisión a las tres de la mañana iniciaría una misión alterna, La pequeña caperucita muerta, en la que el jugador tendría que rastrear a Lone Wolf y matarlo, o unirse a él en su cacería de niños, llevando al jugador al “logro” de matar al niño él mismo. Se supondría que para matar al niño el jugador tendría que haber cumplido un número enorme de requisitos.

El personaje, la misión alterna y el logro serían finalmente descartados debido a su naturaleza perturbadora. De cualquier forma, en algún lugar de los archivos de Obsidian, existen las grabaciones preparadas para la estación de Lone Wolf, incluyendo las simulaciones de los asesinatos; mismos que jamás se harán públicas. Todo lo que queda en la versión final es el remolque abandonado, junto a algunas pistas ocultas a lo largo del Mojave.

lunes, 29 de enero de 2018

Así descubrieron al mayor tramposo de la historia de los videojuegos



 
Los amantes de lo indebido y lo incorrecto suelen decir que si no te atrapan, no hiciste trampa y en el caso de Todd Rogers, esta máxima se mantuvo en pie por 35 años.

En el año 1982, este gamer competivo de la era del Atari, se hizo conocido por ser uno de los jugadores con mayor cantidad de marcas en diferentes títulos. Su popularidad fue tal que incluso era retratado en revistas especializadas como una verdadera celebridad.


Rogers era un jugador conocido en ese tiempo como un record chaser, personas que dedicaban su tiempo a hacer los mayores puntajes o tiempos más cortos en la mayor cantidad de juegos posibles. Rogers tenía marcas en clásicos como Centipede, Donkey Kong, pero su marca más popular de todas fue la que consiguió hace 35 años en el juego Dragster de Atari 2600. El título, que simulaba una carrera de piques, es corto pero requiere una gran cantidad de reflejos, coordinación y movimiento rápido de manos para lograr puntajes altos y el de Rogers fue simplemente imparable: logró terminar una carrera en 5.51 segundos, un tiempo que fue certificado por Activision en esa época y que se mantuvo incluso en la comunidad de Twin Galaxies, el lugar oficial de reconocimiento de marcas de videojuegos.

La marca de Todd es tan legendaria que incluso fue reconocido por el libro de records Guinness como el record mundial mantenido por más tiempo en un videojuego. Y la marca le significó a Rogers ser, hasta el día de hoy, invitado en convenciones y encuentros ñoños, donde hasta hoy, no ha vuelto a repetir su hazaña. Algunos pueden culpar a la edad. Otros, a los nervios e incluso a los periféricos usados.

Pero la realidad es que nunca pudo replicar su marca porque, en realidad, nunca pudo hacerla en realidad.

El principal cuestionamiento al récord de Rogers comenzó el año pasado, cuando se realizó un análisis al código del juego, para ver si su tiempo podía haber sido posible. El análisis fue liderado por un gamer llamado Eric Koziel, quien creó un software capaz de correr el juego en las condiciones perfectas. ¿El resultado? El computador nunca pudo bajar de los 5.57 segundos, el que se considera como el tiempo mínimo posible y que, efectivamente, es una marca que otros 13 jugadores ya tienen registrada en el sitio.

En los tiempos de Rogers, bastaba con enviar una fotografía con el récord en pantalla para verificarlo, algo que sabemos, no es muy fiable. Incluso el co creador del juego dice, hasta el día de hoy, que no duda de que Rogers lo haya logrado, a pesar de que el mínimo del juego sea mayor al de su marca.

Y es por eso que Twin Galaxies terminó sentenciando a Rogers con la pena máxima del sitio: eliminó todas sus marcas de los registros, notificó a Guinness de su decisión y le prohibieron participar en las tablas de puntaje de juegos de por vida.

Un final merecido para uno de los grandes tramposos de los videojuegos, alguien que si bien estuvo 35 años gozando de una fama que no merecía, al menos hoy ya cuenta con el desprecio infinito por parte de una comunidad a la que él, de partida, le faltó el respeto.

martes, 16 de enero de 2018

Creepypasta: El misterio del Motel Jefferson (GTA: San Andreas)



Tenía 10 años y jugaba al GTA: San Andreas en mi PS2. Era todo normal, tenía el juego completado al 100%, todos los saltos acrobáticos, todos los territorios conquistados, básicamente todo lo que se podía hacer.

Un día se me ocurrió ir al Motel Jefferson, lugar donde transcurre la misión "Reuniting the Families". Al entrar, vi todo raro, estaba totalmente vacío, no había nadie en las habitaciones ni en los pasillos. Al llegar a una cruzada, había un tragaluz roto, y recordé la entrada de los SWAT en la misión antes mencionada. Entonces mi curiosidad me llevó a pensar, "¿Que hay más allá de ese tragaluz?".

Activé el truco de saltar alto. Luego de varios intentos, logré subir. Al mirar con la cámara, vi un icono de guardado. No le di importancia y salté al vacío con el paracaídas. Fue el peor error de mi vida.
Estuve un gran rato cayendo, aproximadamente 5 minutos, hasta pensé en reiniciar la consola porque creí que el juego se había trabado, pero la curiosidad me incitaba a seguir mirando. Finalmente, llegué a ver una parte de East Los Santos, pero era extraño, el cielo estaba de un color rojizo, no había nadie en las calles, ni autos, ni nada.

Activé el truco del jetpack, y comencé a explorar el lugar. Dicho lugar era un trozo de mapa, ya que tenía unos límites en los que caías al vacío.

Las ventanas estaban transparentes, y el interior de las casas también, no había nada.

Al ir a un extremo del mapa, me encontré con una casa con una ventana transparente, pero dentro vi algo colgando, ese algo me perseguiría en mis pesadillas durante toda mi vida.

Le disparé con casi todas las armas, hasta le tomé fotos, y esas cosas se balanceaban y movían. Al momento de tirar un explosivo, perdí el control de CJ.




CJ lanzó un grito desgarrador, tan realista que me puso los pelos de punta. Comenzó a hacer una animación extraña, que nunca había visto, como de llorar. Los gritos y llantos no cesaban, eran como los que se escuchaban al caer sin paracaídas, o al quemarse.

Estuve 5 minutos esperando a que algo pase, los gritos y el llanto no cesaban, hasta que finalmente, pararon, y CJ comenzó a correr al vacío, mientras la cámara estaba estática. CJ se perdió en la lejanía.

No podía poner pausa, y tocar algún botón no surtía efecto. Reinicié la consola.

El juego no arrancaba, lo único que decía era "GTA San Andreas critical error", en una ventana con un icono de X.

Al retirar el disco, vi que estaba completamente rayado, como si alguien le hubiera pasado un papel de lija por detrás, era obvio que no iba a funcionar.

Nunca volví a entrar a ese hotel, ni cuando compré otro disco de GTA San Andreas para PS2, ni para PC, ni para PS3, ni le conté a nadie sobre esto.

VISITA: http://es.creepypasta.wikia.com/

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Talking angela: un juego peligroso

Como muchos ya sabrán, en las redes sociales hay una aplicación llamada "Talking Angela"; te hace preguntas y tú a ella, igual que el famoso programa "Cleverbot", en que tú hablas con un robot de Internet. Parece un robot normal y corriente.

Pero en realidad no es lo que parece, Talking Angela está controlada por un hacker que pregunta muchas cosas extrañas, como por ejemplo: ¿Cuál es tu nombre? ¿Dónde vives?, e incluso cosas mucho más personales.

¿Y yo como lo supe? Seguro se lo preguntarán. Pues estaba viendo imágenes para mi próxima creepypasta, cuando de pronto salió la foto del famoso juego que decía en inglés: "Don't play this game", que significa "no juegues a este juego". Me entró la curiosidad y empecé a ver la información sobre esto.

La verdad me dio mucho miedo, porque como dije antes hay un hacker pedófilo que está controlando este juego. Imagínense qué cosas podrían llegar a pasar... Una niña del estado de Misuri, en Estados Unidos, fue secuestrada por causa de esta aplicación.

Yo recomiendo no instalar esta app y si la tienen, bórrenla lo antes posible, pero eso dependerá de cada uno. Puede parecer un juego normal, pero no lo es, ten cuidado con esta app. No sabes quién puede estar detrás de esta gatita "inocente".

jueves, 30 de noviembre de 2017

Creepypasta: "Pokemon Go" Expedición nocturna



Esta es una historia que le ocurrió a un amigo, algo que si bien ya tiene un tiempo de haberle pasado, me lo comentó hace pocos días. Debo sincerarme al decir que sus palabras me impresionaron bastante cuando contó con lujo de detalles aquel suceso.

Supongo que la gran mayoría ya tiene conocimiento de “Pokémon Go”, la nueva aplicación que está causando furor en el mundo; otra exitosa idea desarrollada por el fundador de la empresa “Niantic” John Hank, conocido también por la creación de “Google Earth”.

Eso dio un paso al futuro para una nueva clase de diversión, algo que de jóvenes sólo podíamos imaginarlo al ver cada capítulo de la serie animada. Estoy seguro de que en la infancia, más de una persona en algún momento habrá pensado: “Que genial sería que existan, y más aún, poder viajar por los lugares para atraparlos o luchar con otros entrenadores.”

Él justamente era uno de ellos, que ni bien supo que ya podía descargarse la aplicación, no lo pensó dos veces para aventurarse en el juego. La emoción que sentía pese a que ya es una persona adulta que vive sola, era algo indescriptible, que a su vez causaba gracia por parecer un pequeño con juguete nuevo. Pasaba horas y horas en las calles capturándolos, o en las plazas luchando con otros entrenadores, sólo era sentir que su móvil timbraba para indicarle que un pokemon estaba por los alrededores y sin pensarlo se levantaba en su búsqueda.

Todo iba bien, hasta la noche de un martes que algo raro sucedió, una noche que se le plasmaría en la memoria.

Ya eran aproximadamente las 23:00 horas y él estaba recostado mirando la tv en su habitación, pero la calma fue interrumpida al sentir que recibió un mensaje a dichas horas. Cuando tomó su celular, notó que el juego le estaba avisando que un pokemon se encontraba cerca, pero había algo extraño; normalmente el programa muestra de que tipo se trata, pero esta vez, tan solo aparecía la silueta de una imagen a oscuras y no le brindaba ningún nombre.

Cabe destacar que dudaba en salir ya que era demasiado tarde y el tiempo no estaba del todo bien, el viento soplaba bastante fuerte. Pero luego de pensarlo bastante, aparte de tener en cuenta que es una zona segura con un mínimo índice de robos, se levantó de la cama, se vistió, bajó las escaleras hacia la sala y se fue a la calle; tal vez el hecho de que la imagen no se muestre es porque se trate de una especie rara, al menos es lo que pensaba, sea como sea no podía perder esa oportunidad.

Guiándose por el gps se dio cuenta que la señal lo estaba dirigiendo a una plaza pública que hay por las inmediaciones, un sitio en donde todas las mañanas varios padres llevan a sus hijos para disfrutar de los entretenimientos tales como las hamacas, el tobogán y el sube y baja, entre otros.

Estaba muy oscuro y la criatura continuaba ahí, a pesar de que la silueta no se parecía a ningún otro pokémon que haya visto, seguía mostrándose en el mapa, pero él apuntaba con la cámara hacia todos lados sin encontrar absolutamente nada. De repente escuchó un sonido a su izquierda, y capaz que por simple reflejo viró observando con su celular, se trataba de una de las hamacas que se movía por sí sola, podría haber sido el viento de no ser que las otras tres que se encontraban al costado estaban quietas, fue ahí cuando el terror se apoderó de su ser.

A través de su cámara vio en la pantalla a un niño sentado en el juego, una figura pequeña con los ojos totalmente negros cuyas manos sujetaban cada extremo de la hamaca, meciéndose, pero al percatarse de que mi amigo estaba paralizado, viéndolo, el infante extraño que tenía sus ropas rasgadas y el rostro deforme se bajó y comenzó a caminar hacia su dirección.

Según cuenta, al reaccionar se echó a correr para su casa sintiendo que esa cosa lo perseguía, que de momentos miraba hacia atrás sin ver a nadie, pero la sensación aún lo acompañaba. Con el corazón a mil llegó a su hogar, abrió rápidamente la puerta y se encerró, mientras que trataba de recuperar el aliento por la carrera.

Suena el celular y se da cuenta de que nuevamente se trata del juego, avisando de que la misma silueta sin forma anda cerca, pero esta vez no se muestra en la plaza, ahora se mantenía fuera de su casa, justo en la acera del frente. Sumamente asustado subió al segundo nivel metiéndose en el cuarto y cerrándolo por dentro, lloraba por el miedo, estaba tan aterrado que le faltaba el aire y de momentos se le hacía un nudo en la garganta.

La aplicación continuaba timbrando, eso se desplazaba por el mapa, ya había entrado. Sólo quería huir pero ya no sabía hacia donde, el silencio era testigo siendo entrecortado de momentos por su respiración agitada, hasta que…  El programa en un aviso concreto, le informa que esa cosa está frente a él. El cuarto se sentía frío, sus labios exhalaban un vapor blanco dejándole en claro que ya no se encontraba solo, ni quería mirar pero la señal sólo lo inquietaba aún más. En un golpe de valor, levantó su celular prácticamente temblando, entrecerraba la mirada mientras que por dentro rogaba a Dios que no hubiese nadie ahí.

El horror estalló en un grito cuando al abrirlos, por medio de la pantalla vio al pequeño cara a cara, las cuencas de sus ojos estaban vacías, y éste le sonreía mostrándole los colmillos, deformándose aún más su rostro en esa mueca retorcida.

Como pudo, de forma torpe abrió la puerta de su habitación, salió de ahí y se fue hacia lo de un compañero en común que vive cerca. Llamó y llamó hasta que lo atendió, él era un manojo de nervios mientras le contaba lo que había sucedido quebrándose en llantos, cuando se fijaron en la pantalla ya no aparecía nada. Ese muchacho que no le creyó demasiado pensó que ese juego lo estaba trastornando un poco, le dijo que no tenía problemas en que se quede si eso lo calmaba, pero de paso le recomendó que debería desinstalar la aplicación ya que era algo adictivo y lo terminaría volviendo loco.

Finalizando la historia de su experiencia, me dijo que ya desinstaló todo de su móvil, pero aún así, hasta el día de hoy; hay veces que por las noches un frío profundo recorre su cuarto, que se escuchan ruidos en la casa, como pequeños pasos, y siente que algo lo observa desde los rincones. Ahora sabe que ya no vive solo, que en ese oscurecer algo vino con él para quedarse, pero me confesó una cosa; que prefiere un millón de veces esas sensaciones inquietantes, a tener que verlo nuevamente, porque aún no hemos conocido el verdadero horror.