¡Qué onda amigos! En este blog también puedes estar al tanto de los nuevos videos del canal de YouTube de ARESMIGUEL91 y de algunas sorpresas más. ¡Saludos!
https://www.youtube.com/user/aresmiguel91
Una de los grandes atractivos de Cuphead es su estilo de dibujo que emula a las series animadas de los años 60′, ahora un grupo de fanáticos del juego realizaron un dibujo animado con los dos protagonistas del título.
Aunque la animación realizada por hotdiggedydemon se aleja del estilo que presenta el videojuego y se acera a un estilo y humor más parecido a Ren & Stimpy, no deja de ser atractiva.
El video dura cerca de tres minutos y presenta a Cuphead y Mughead quienes hablan sobre uno de los tipos de disparos. Acá te dejamos el video.
Cuphead ha causado furor por su estilo “único” que nos
recuerda a las caricaturas clásicas, sin embargo la dirección artística es un
poco menos única de lo que crees y además ¡le quedaría muy bien a diversas
franquicias conocidas!
Red Little House Studios desarrollaron el juego de Fleish
& Cherry in Crazy Hotel, el cual también tiene el estilo de las caricaturas
de antaño tipo Fleischer Studios, creadores de Betty Bop y Popeye.
Probablemente el nombre de Fleish venga de este estudio de caricaturas
clásicas.
Este juego de aventura gráfica también luce increíble.
Y, como experimento, Red Little House decidió poner en
prueba su habilidad al hacer “fanart” de Street Fighter, pero acoplándolo al
estilo de Fleish & Cherry.
El público hasta se ve más emocionado.
Sin embargo, no son los únicos que lo han hecho. Otros fans
han replicado la técnica antigua de Disney y Fleisher para darnos una idea de
cómo habrían se habrían visto algunas series de videojuegos si fueran
caricaturas clásicas.
Epona de The Legend of Zelda nunca se había visto tan guapa…
¡hasta se pintó los labios y las pestañas para que no dudes de su género!
Crédito: Kzandor.
Aku Aku, el guardián de Crash Bandicoot ya no se ve tan
amenazador.
¿Has visto otra serie que ha adoptado este estilo de
caricatura, ya sea de forma oficial o fanart? ¡Esperamos tus comentarios!
Desde su lanzamiento cada vez nos encontramos con más
fanarts que nos muestran a otras franquicias con el estilo que emula Cuphead.
Saltando entre plataformas, esquivando como puedes a los
enemigos mientras disparas con la mano abierta. «Cuphead» es una pequeña joya a
descubrir. Su atrevido y caricaturesco apartado visual, inspirado en los
dibujos animados de los años treinta, sirve de reclamo, pero es algo más que
una cara bonita. Este título independiente, corto e intenso, reúne algunas
cualidades singulares que atrapa al espectador en los primeros compases. La
trama argumental es lo de menos, pero tiene su aquel. El personaje debe saldar
una deuda que tiene pendiente con el diablo y, para lograrlo, debe superar
todas las pruebas.
De sopetón, uno se encuentra con una aventura atrayente y
dispuesta a jugarla. Es un juego de grandes ideas resueltas de una manera
minimalista. Se trata de un amalgama de pequeñas pruebas, muchas y muy
variadas, distribuidas en cuatro partes diferenciadas. Combina dos grandes
estructuras, pero la correa de transmisión son la continua lucha contra jefes
finales. Y sí, son más díficiles de lo que aparentan. Algunos se centran en la
eliminación de un enemigo que cambia de dimensión y habilidades cuando se superan
las fases, mientras que otras se centran en situarse en el género «run and gun»
-dispara y corre- que presenta la aventura en un movimiento multidireccional,
pero cuyo destino se ubica en un scroll horizontal.
El nivel de dificultad -a elegir según la prueba- va in
crescendo. Algunas de ellas requiere de una cuidada dedicación. Comprender los
movimientos de los enemigos, aprenderse los patrones y pensar en la siguiente
combinación es el camino para superarlos. Es conveniente. De estos rivales se
pueden encontrar desde un globo que se va agrandando, una patata gigante que se
transforma en una hipnótica zanahoria o un conejo boxeador. Así que uno puede
ir encadenando rachas de victorias, pero de repente se le atasca uno que
pensaba de inicio lo derrotaría fácilmente.
La acción del simpático personaje con forma de copa de
martini se centra en disparar continuamente, hacer piruetas, esquivar a los
rivales justo en el momento adecuado, salvar las distancias para evitar el
golpe final. Donde saca el mejor provecho el título es en lo relativo a su
apartado audiovisual. Es magistral y creativo. Muy original. Pese a tratarse de
una tecnología limitada en 2D, el extremado cuidado y los detalles curiosos
como el icono de carga ganan el pulso al realismo.
Su ambiente propio de los años treinta se recrea en todos
los aspectos, desde la iluminación, las sombras, la notable música y la
presentación como el cine de la época, con esas imágenes rotas y ruidos. Gana
fuerza, también, cuando se introduce el modo cooperativo local, que logra
momentos asombrosos gracias a la aparición del hermano del personaje, Mugman.
«Cuphead», pese a sus limitaciones y flaquezas, es un triunfo ingobernable de
la estética hecha a mano como las animaciones de antaño (Disney, Warner) y la
jugabilidad que apunta al corazón.